Salmonicultura global

Beneficios nutricionales

El salmón es un superalimento que aporta proteínas de alta calidad, omega-3 EPA y DHA, vitamina D y vitamina B12.

¿Por qué el salmón es importante en la alimentación?

El salmón es considerado un alimento de alto valor nutricional porque reúne, en una misma porción, proteínas completas, ácidos grasos omega-3 de cadena larga, vitaminas y minerales esenciales.

Esta combinación permite clasificarlo como un alimento de alta densidad nutricional, es decir, un alimento que entrega una cantidad importante de nutrientes en relación con la porción consumida.

Su importancia no se debe únicamente a que sea una fuente de proteína animal. El salmón se distingue por combinar:

  • proteínas de alta calidad y fácil digestión;
  • omega-3 marino, principalmente EPA y DHA;
  • vitamina D y vitamina B12;
  • minerales como selenio, fósforo, yodo y potasio;
  • grasas mayoritariamente insaturadas;
  • ausencia de carbohidratos.
Valores aproximados por 100 g de salmón Atlántico de cultivo
Infografía: beneficios nutricionales del salmón por 100 gramos — proteínas, omega-3 EPA y DHA, kilocalorías, vitamina B12 y vitamina D

Proteínas completas y de buena digestibilidad

Las proteínas del salmón contienen todos los aminoácidos esenciales que el organismo humano necesita y que no puede producir por sí mismo.

Estos aminoácidos participan en funciones fundamentales, como:

  • la formación y reparación de tejidos;
  • el mantenimiento de la masa muscular;
  • la producción de enzimas;
  • el funcionamiento del sistema inmunológico.

Las proteínas del pescado presentan, además, una buena digestibilidad y una utilización metabólica eficiente. Esto significa que el organismo puede digerirlas y aprovechar sus aminoácidos con facilidad.

Omega-3 marino: EPA y DHA

Uno de los principales atributos nutricionales del salmón es su contenido de ácidos grasos omega-3 de cadena larga, especialmente:

  • EPA: ácido eicosapentaenoico.
  • DHA: ácido docosahexaenoico.

Estos compuestos forman parte de las membranas celulares y participan en diferentes funciones del organismo.

El DHA cumple un papel especialmente importante en el desarrollo y funcionamiento del cerebro, el sistema nervioso y la retina. El EPA, por su parte, participa en mecanismos relacionados con la regulación de procesos inflamatorios y la salud cardiovascular.

La evidencia científica ha relacionado el consumo de pescado y de omega-3 marino con beneficios cardiovasculares. Sin embargo, estos efectos pueden variar según el estado de salud de cada persona, la alimentación general y la fuente de omega-3 consumida. Por ello, el salmón debe entenderse como parte de una dieta variada y equilibrada, no como un alimento con efectos médicos por sí solo.

No todos los omega-3 son iguales

Las semillas de linaza y chía, las nueces y otros alimentos vegetales aportan principalmente un tipo de omega-3 denominado ALA, ácido alfa-linolénico.

El ALA también es un nutriente valioso. Sin embargo, el cuerpo humano convierte solo una pequeña parte en EPA y una proporción aún menor en DHA.

El salmón, en cambio, aporta directamente EPA y DHA. Por esta razón, al hablar de omega-3 no solo importa la cantidad consumida, sino también el tipo de omega-3 y la forma en que llega al organismo.

¿Cuánto omega-3 aporta una porción de salmón?

Como referencia general, 100 gramos de salmón pueden aportar aproximadamente entre 1.500 y 2.000 miligramos o más de EPA y DHA.

Esta cantidad es considerablemente mayor que la presente en la mayoría de las proteínas animales de consumo habitual. Por ejemplo, un huevo grande aporta alrededor de 29 miligramos de DHA y prácticamente nada de EPA, mientras que el pollo y el vacuno contienen cantidades muy bajas de estos omega-3 de cadena larga.

Una porción habitual de salmón puede entregar suficiente EPA y DHA para alcanzar o incluso superar, en una sola comida, la ingesta diaria que suelen recomendar distintas autoridades y sociedades científicas para adultos sanos.

Por esta razón, distintas guías alimentarias promueven el consumo regular de pescados grasos, como el salmón, generalmente alrededor de dos veces por semana, dentro de una alimentación equilibrada.

El contenido de omega-3 puede variar

La cantidad exacta de EPA y DHA presente en el salmón no es siempre la misma. Puede variar según:

  • la especie;
  • la dieta recibida por el pez;
  • el sistema de producción;
  • el origen del producto;
  • la composición del alimento utilizado durante el cultivo.

Durante las últimas décadas se ha reducido la proporción de harina y aceite de pescado en las dietas y ha aumentado el uso de ingredientes vegetales. Esto ha modificado parcialmente el perfil graso del salmón cultivado.

Aun así, el salmón continúa siendo una fuente importante de omega-3 marino en comparación con la mayoría de las proteínas animales terrestres.

El omega-3 presente en el salmón depende de lo que el pez consume. En la naturaleza, lo obtiene de sus presas. En cultivo, puede provenir de aceite y harina de pescado, subproductos marinos, microalgas cultivadas, krill y otras fuentes incorporadas a su alimentación.

Vitaminas esenciales

El salmón constituye una fuente relevante de vitamina D y vitamina B12.

Vitamina D

La vitamina D participa en:

  • la salud ósea;
  • la absorción y el metabolismo del calcio;
  • el funcionamiento del sistema inmunológico.

Este aporte resulta especialmente relevante porque la insuficiencia de vitamina D se ha identificado en amplios sectores de la población mundial.

Vitamina B12

La vitamina B12 es necesaria para:

  • la formación de glóbulos rojos;
  • el funcionamiento neurológico;
  • distintos procesos del metabolismo celular.

Minerales importantes

El salmón también aporta minerales como:

  • selenio;
  • fósforo;
  • yodo;
  • potasio.

Estos nutrientes participan en diferentes procesos fisiológicos, entre ellos el funcionamiento celular, la salud ósea, la actividad de la tiroides, el equilibrio de líquidos y la protección frente al estrés oxidativo.

Su combinación de proteínas, vitaminas, minerales y grasas mayoritariamente insaturadas contribuye a que sea reconocido como un alimento nutricionalmente completo.

Una disponibilidad más estable durante el año

El valor alimentario del salmón no se relaciona solamente con sus nutrientes. La salmonicultura también ha permitido aumentar su disponibilidad y mantener una oferta más estable durante todo el año.

A diferencia de la pesca silvestre, que depende de temporadas, cuotas y variaciones naturales, la producción acuícola permite abastecer regularmente diferentes mercados.

Esto ha facilitado su comercialización en diversos formatos:

  • fresco;
  • congelado;
  • fileteado;
  • ahumado;
  • preparado o listo para cocinar.

De este modo, el salmón cultivado también cumple un papel dentro de la seguridad alimentaria global, al aportar proteína y nutrientes de origen marino de manera relativamente estable.

Nutrición y producción responsable

El valor nutricional del salmón no elimina los desafíos asociados a su producción. El crecimiento de la salmonicultura ha generado mayores exigencias en materias como:

  • sostenibilidad;
  • trazabilidad;
  • composición de los alimentos;
  • bienestar animal;
  • sanidad;
  • desempeño ambiental;
  • inocuidad alimentaria.

Por eso, la discusión actual no se limita a comprobar que el salmón es un alimento nutritivo. También considera cómo conservar su calidad nutricional y producirlo de manera cada vez más responsable, eficiente y verificable.