Salmonicultura

Salmonicultura en Chile

Una rama de la acuicultura dedicada al cultivo de salmones y truchas, y una de las actividades productivas más relevantes del sur del país.

¿Qué es la salmonicultura?

La salmonicultura es una rama de la acuicultura dedicada al cultivo de salmones y truchas bajo condiciones controladas, o semicontroladas.

Su objetivo es producir alimentos de manera planificada, acompañando el crecimiento de los peces desde sus primeras etapas de vida hasta que alcanzan el tamaño adecuado para su cosecha.

A diferencia de la pesca extractiva, donde los peces son capturados directamente desde el medio natural, en la salmonicultura los peces se crían mediante un proceso que considera su alimentación, bienestar, salud y desarrollo durante todo su ciclo de vida. Para la salmonicultura no es concebible lograr altos rendimientos de crecimiento y calidad ignorando aspectos de salud y bienestar animal, aplicando los mejores conocimientos existentes a la fecha de su aplicación.

La actividad combina, entre otros, conocimientos de biología, medicina veterinaria, oceanografía, ingeniería, nutrición, genética, medio ambiente y tecnología, tecnologías digitales e inteligencia artificial, convirtiéndose en la rama más avanzada y especializada de la acuicultura.

¿Cómo comenzó la salmonicultura en Chile?

Aunque hoy Chile es reconocido internacionalmente por su producción de salmónidos, las especies cultivadas, esencialmente tres, no son originarias de nuestro país.

Los primeros intentos comenzaron con la introducción de la trucha, tanto arcoíris como café, que se realizaron hacia fines del siglo XIX, mediante la importación de ovas provenientes de Europa y Norteamérica. En un comienzo, estas iniciativas buscaban poblar ríos y lagos para fomentar la pesca deportiva y estudiar la adaptación de estas especies a las condiciones naturales del sur de Chile.

Con el paso de las décadas, distintas instituciones públicas, centros de investigación y empresas comenzaron a desarrollar experiencias de cultivo cada vez más exitosas. Al inicio se enfocaron en la producción de smolts para liberarlos en ríos, esperar sus largas migraciones y generar una nueva pesquería en la zona austral de Chile. Pero, a pesar de sus buenos resultados de retornos, temas legales y de retorno atractivo para quienes hacían el esfuerzo de la producción de smolts hizo descartar esta idea. Avances posteriores permitieron comprender mejor la biología de los salmones, perfeccionar las técnicas de producción y sentar las bases de una industria que crecería de manera sostenida, a través del cultivo en cautiverio (sistemas de balsas jaulas en el mar).

¿Por qué Chile llegó a ser una potencia mundial?

El desarrollo de la salmonicultura no ocurrió por casualidad. Fue el resultado de la combinación de diversos factores.

Por una parte, el sur de Chile ofrece condiciones naturales especialmente favorables para el cultivo de salmónidos: aguas frías, abundantes fiordos y canales, buena calidad de agua y características oceanográficas que favorecen el crecimiento de estas especies.

A ello se sumó la inversión en investigación, la incorporación de nuevas tecnologías, la formación de capital humano especializado y el desarrollo de una amplia red de empresas proveedoras de bienes y servicios para la industria que se fue fortaleciendo con distintas áreas de especialización y sofisticación tecnológica.

Como consecuencia de este proceso, Chile logró consolidarse en solo 20 años como segundo productor mundial de salmónidos en cautiverio y uno de los mayores exportadores de este alimento hacia mercados internacionales.

¿Dónde se desarrolla la salmonicultura?

La actividad se concentra principalmente en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes, donde existen condiciones ambientales favorables para el cultivo de salmones.

En estos territorios se distribuyen las distintas etapas del proceso productivo, incluyendo pisciculturas de agua dulce, centros de cultivo en el mar, plantas de proceso, laboratorios, centros de investigación y una extensa red de empresas proveedoras.

La salmonicultura ha contribuido al desarrollo económico y social del sur de Chile mediante la generación de empleo, infraestructura, servicios especializados, educación superior y formación de nuevas capacidades técnicas avanzadas.

¿Qué especies se cultivan en Chile?

La salmonicultura chilena se basa principalmente en el cultivo de tres especies:

Salmón del Atlántico (Salmo salar)

Es la especie de mayor producción en Chile y la más demandada en los mercados internacionales, representando sostenidamente alrededor de dos tercios de la producción de salmónidos nacional.

Salmón coho (Oncorhynchus kisutch)

Destaca por su ciclo productivo y por abastecer diversos mercados de exportación, y desde 2002 ha crecido en forma importante.

Trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss)

Ha decrecido su producción con la creciente competencia internacional, pero su calidad sigue siendo apreciada en numerosos mercados del mundo.

Aunque presentan algunas diferencias biológicas, las tres especies requieren un manejo especializado y similar durante las distintas etapas de su desarrollo.

Una industria que va mucho más allá del cultivo de peces

La salmonicultura reúne a cientos de empresas e instituciones que participan en distintas etapas de la cadena productiva.

Además de los centros de cultivo, intervienen laboratorios, empresas de alimentación, compañías tecnológicas, astilleros, transportistas, universidades, centros de investigación, organismos públicos y numerosos proveedores especializados.

Por ello, la salmonicultura no solo produce alimentos: también impulsa la investigación científica, la innovación tecnológica y el desarrollo de múltiples actividades económicas vinculadas al mar.